Con la llegada de agosto, Málaga se llena de vida. Las calles se adornan con banderas de colores, los primeros trajes de flamenca aparecen en las calles y la alegre música española inunda el aire. ¡Es esa época del año: la Feria está a la vuelta de la esquina!
Durante una semana, la ciudad celebra como solo los andaluces saben: exuberante, cálida y llena de tradición. Imagina bailar en cada plaza, carros de caballos recorriendo la ciudad, un mar de flores en el pelo, tapas, música y caras sonrientes por doquier. Es una celebración que vivirás con todos tus sentidos.
No hace falta ser un experto en flamenco para participar: todos se convierten en parte de la ciudad durante esta semana festiva. Ya sea con niños, pareja o amigos, te sentirás bienvenido. La Feria no es un espectáculo para turistas, sino una celebración honesta y sincera de la cultura, el orgullo y el verano en el sur.